
miércoles, 23 de marzo de 2011
Urdiendo ficciones.

sábado, 12 de marzo de 2011
El sueño imposible.

Si el sueño de la razón produce monstruos, la vigilia de la conciencia desvaría hasta la locura. Sumergirse en la hondura de nuestras entrañas puede ser un viaje que alimente la creatividad del artista. El artista, el poeta, máxima expresión de la creatividad misma; la magia de la palabra y su poder. Una vez más vuelvo al romanticismo. La elevación máxima del artesano del lenguaje.
A veces me sumerjo en el proceloso sueño de un romántico decimonónico. La riqueza de la percepción es infinita, por ello la creación artística nos pone a la altura de un dios. Aunque la bajada al Hades puede ser traumática. Un guía exquisito para ese viaje ondulante con un sabio Caronte, es Friedrich Hölderlin (1770-1843). Su poesía supone los arquetipos que alimentó el movimiento romántico, y sobre todo en Alemania, origen de esta percepción de la existencia. A nuestras mentes ha llegado un pequeño delicatessen. Se trata de “El sueño imposible (Antología poética) de Friedrich Hölderlin”, editado por Libros del Innombrable en 2010. Una selección de poemas realizada por Raúl Herrero que ha traducido y acotado Mariano Berdusán Cabellos. Pero es más, estamos ante una deleitosa traducción que ha hecho nuestro querido octogenario aragonés; como él comenta en el prólogo, disfrutando en ese encuentro con el poeta alemán y su idioma. Un regocijo en uno de los más grandes poetas alemanes de todos los tiempos.
Hölderlin sufrió en gran medida la vida. Los encontronazos con sus sueños rotos, sobre todo sus amores, a la larga imposibles e imposibilitados… Su vida es azarosa intentando vivir de su intelectualidad. Sus ingresos venían sobre todo de dar clases particulares y tutorizar jóvenes. Las últimas décadas de su vida fueron pasto de los desvaríos mentales de una mente quizás esquizofrénica. ¿Es ese el fruto de una sensibilidad desbordada en una sociedad agostadora para todos los sentidos? No creo que haya una sociedad perfecta, pero sí una sensibilidad necesaria. Es el caso de Hölderlin.
Pocos movimientos han conectado con la Madre naturaleza como el que nos trae, y Hölderlin es uno de sus máximos valedores. El amor y la obnubilación por los paisajes, por los ríos y por los hombres, es grandioso. Y cuando digo hombres, los incluyo en su entorno y en su pertenencia de donde procedemos. Lástima haberlo olvidado en nuestros días.
Los motivos de esta antología discurren por temas concretos y claves. La Naturaleza, la patria, el amor y la religión. Hölderlin, que hizo estudios de teología, admitió en su fuero interno esa querencia sublime a Dios. Un dios personal pero universal (¿hay mejor ley que el amor?). La Naturaleza cobra un tinte de deidad en su concepción del mundo y así se ve en su obra poética. Todo se basa en la bondad y en la virtud. Es una constante. Y ese es el camino a la felicidad, la comunión de los sentimientos. Uno de ellos, el amor, el más intrincado de todos. Atisbos de soledad se recogen en algunos poemas, entre ellos los personificados en Diótima, uno de sus amores terrenales, transfigurado en el célebre personaje de “El banquete” de Platón.
Pero el soñador que es Hölderlin nos habla también de la gran belleza de la comunión de la gente, el sentido patrio del pueblo. No pierde nunca la fe en el hombre. En su camino recto a través del Bien, caminando así “por senderos de bendición”.
La magnificencia de la trascendencia, los Celestes, que él llama. Alimentando siempre la conexión con la deidad, pues como dice en su poema La gloria, “la armonía está relacionada con Dios”. Ciertamente el romanticismo fue muy cristiano en sus orígenes. Pero tendiendo a un cristianismo idealizado y en concomitancia con la Naturaleza.
Además Hölderlin fue un apasionado de la Grecia clásica que tanto estudió y amó. Grecia y sus ansias de libertad cuando estaba ocupada por Turquía, fue no vano motivo romántico para muchos autores y en la persona que nos ocupa, Hiperión fructificó en su héroe trágico y a la postre solitario. Un personaje de novela que encontramos poetizado en esta antología.
El paseo propuesto en esta selección de poemas es gratificante para el acercamiento al célebre poeta. A su vez, el disfrute es exquisito. A través de los ojos de Hölderlin uno siente la comunión con la vida en su más profunda dimensión. Es un dejarse llevar por las cosas del día a día para ver más allá, ver en el interior y descubrir ese sentido total de la existencia que caracterizó al Romanticismo. Esa pertenencia al Todo que a su vez imbuye al individuo. El sueño imposible, se dice, pero seguimos soñando.
“El sueño imposible (Antología poética)”
Friedrich Hölderlin
Libros del Innombrable
2010
domingo, 6 de marzo de 2011
Carnavalesco.

Andando a través de la noche, abriéndome paso por la maraña de imágenes que nos atacan simultáneamente por las calles de la urbe, me percaté de una presencia turbadora y desasosegante. Eran unos efebos que me observaban quietos y hieráticos. Un escalofrío me recorrió el cuerpo y vi pasmado su mensaje, directo y esclarecedor: ¡compra!.
Miedo se apoderó de mi talante y desconcierto en mis pensamientos al descubrir que eran maniquíes. Simples y concisos muñecos de ropa para niños. Sólo un detalle los transmutaba en seres oscuros nacidos de tinieblas espantosas. Dada la época carnavalesca, les habían colocado en sus cabezas, unas caretas que representaban animales de parajes selváticos.
Ese híbrido entre humano y animal, la iluminación tenue y sobre todo, la mirada hueca y sin ojos de las caretas, convertían un simple reclamo comercial, en una invitación para sumirse por los derroteros más terroríficos de una tienda de ropa. A la sazón, y a juzgar por la representación, toda una atracción de feria, de esas que invita a pasar miedo.
No compré ni una sola prenda, es más, me dieron ganas de salir corriendo y cerrar a cal y canto mi morada, a la vez que debería desempolvar viejas clavículas y grimorios para defenderme del Mal, siempre presente, siempre acechante.
Miraré a partir de ahora ese escaparate con otros ojos, y en la veleidad del acto de ir de compras relajadas, siempre tendré un ápice de prudencia, un pequeño recuerdo a las máscaras que me observaron; maniquíes sin vida que a pesar de todo me hablaron… y me estremecieron.
sábado, 26 de febrero de 2011
Introducción a la cultura china.

Hoy China es una país, una cultura, una potencia económica que se oye por doquier más que nunca. Con cierto atisbo de miedo y resignación asumimos que cada época tiene su dueño. Sin embargo China siempre ha sido determinante no sólo en el desarrollo de Asia y el Pacífico, sino también en el resto del orbe. Su acercamiento a nuestra mentalidad, ha distado mucho de ser libre y accesible. Y son los ojos del que mira, los que a menudo llevan implícitas tenues barreras del equívoco. Por eso hacen falta personas y obras que nos cambien la forma de mirar; así descubriremos una realidad más que fascinante.
Podemos acercarnos a este país de muchas maneras. Pero la que a la postre ha sido determinante, es la que nos propuso en el siglo XIX Ernest Fenollosa (Salem, 1853 - Londres, 1908). Hijo del pianista malagueño Manuel Francisco Ciriaco Fenollosa, vivió durante periodos en Japón, llegando a impregnarse de la visión de nuestra existencia que tenían las culturas japonesa y china. Fue un amante del orientalismo y quiso que Occidente se desprendiera de sus propios prejuicios para estudiar y disfrutar de la sensibilidad china y japonesa.
Su legado intelectual sufrió el rocambolesco avatar de una vida truncada cuando no había terminado una de las obras que nos trae aquí, Epochs of Chinese and Japanese Art. Y ahora, la editorial Melusina, nos ofrece dos joyitas de sus estudios. Se trata de la “Introducción a la cultura china”, dos pequeños tratados muy diferenciados pero esclarecedores para unos ojos occidentales.
El lenguaje es un vehículo de transmisión cultural extraordinario. Y en la cultura china, revela éste un prodigio de universalidad que hoy en día, sostiene el autor, se está perdiendo en las lenguas europeas. En su estudio, Fenollosa aborda las claves para desmenuzar la gramática que China ha usado a través de los siglos para comunicarse. Y el hallazgo creo que es sorprendente. El corazón del lenguaje, de lo que esta cultura escribe y habla, es la acción, el verbo. Es decir la actividad como vida misma. El hecho de que los europeos vengamos de acotadas estructuras lingüísticas, que coartan a nuestros verbos, hace, según apunta, que la traducción del lenguaje chino a otros idiomas, haya sido hasta ahora una pérdida de sensibilidad cultural a tener en cuenta. El tratamiento que la cultura china hace de los verbos, entronca con la pertenencia humana a la Naturaleza. Se establece una continuidad que nos enriquece e incluso, convierte el lenguaje chino en un Arte. Alcanzando su máxima expresión, como suele ocurrir en casi todas las lenguas, con la poesía.
El estudio de Fenollosa se divide en dos partes. La primera, titulada “Arte y civilización” (versión abreviada de su Épocas del arte chino y japonés) es un viaje por la historia de China y cómo evolucionó éste a través de las distintas dinastías. Esto es clave porque en este devenir de imperios y jerarcas, entran en juego las grandes concepciones religiosas; a saber, confucionismo, taoísmo y budismo. Los pintores supusieron a la sazón, ser los auténticos filósofos de la estética. La pintura como poesía. De esta manera, aparecieron las formas de caligrafía a la hora de dibujar los conocidos caracteres chinos. Cada símbolo escrito, una representación ideográfica que dota a la frase de una trascendencia sublime, en la que el ser humano ejecuta acciones (verbos), que no son más que movimientos de la naturaleza misma. El arte y la literatura chinas nunca dejan de ser un continuum en ese ciclo vital. Por ende, el sujeto de la gramática china, pierde protagonismo frente al verbo. Es algo que estamos descubriendo ahora en nuestros tiempos, el lenguaje es acción. Grandes teóricos occidentales de la comunicación han desarrollado desde el siglo XX este idea. La praxis de la comunicación en el uso del lenguaje.
El segundo trabajo de Fenollosa incluido en el libro supuso en este aspecto un puente mental. Y en esta otra obrita, titulada “Los caracteres chinos como medio poético” nos explica las diferencias que separan las raíces europeas sintácticas con la escritura china. Nosotros los occidentales, más lógicos, más fríos, más ensimismados en el sujeto que realiza una acción. Oriente, siempre más próximo a la Naturaleza, procurando mantener el vínculo vital, dota cualquier comunicación, artística y comunicativa, de signos con personalidad propia. Cualquier forma de expresión oriental es poesía; pintura, escultura, escritura… Esa es la grandeza que nos atañe.
La creación de un vínculo entre el hombre y la Naturaleza a través del lenguaje chino, propició que la semántica occidental estudiara aquella literatura con otros ojos. Fenollosa cambió y amplió las miradas conceptualizadas de Occidente y nos enseñó a aprender y deleitarnos con la cultura china. Era un intelectual y un enamorado. Su vida se jalona con hitos culturales como la creación en Japón del Museo Imperial. Se puede decir que gracias a este “norteamericano de málaga”, el arte oriental se presentó en nuestras conciencias occidentales demostrando que las culturas se pueden abrazar mutuamente para delectación de los sentidos y una compresión más que necesaria. Hacen falta hombres como Ernest Fenollosa.
“Introducción a la cultura china.”
Ernest Fenollosa
Editorial Melusina, 2011
sábado, 19 de febrero de 2011
Primer disco de Segunda Piel.

Tras una labor intensa de estudio ya ha salido a la luz el trabajo de la formación que lidera el cantante Carlos Morte. Para su larga duración contaron con mi trabajo fotográfico en el diseño de la carpeta. Por cierto que la modelo que posó en esta idealización rockera fue Marysa García. Actualmente es la Primera Dama del concurso Miss Zaragoza 2011; una gran modelo para un gran disco.
Si os gusta el rock clásico, encontraréis un buen alimento para vuestros sentidos en esta colección de canciones.
No hay florituras, no hacen falta. Comienza lo que seguro será una prometedora carrera.
http://www.segunda-piel.com
http://www.facebook.com/pages/MARYSA-GARCIA/180449303791
jueves, 17 de febrero de 2011
XII Gala de los Premios de la Música Aragonesa. Reportaje final.
El pasado día 8 de febrero se celebró la duodécima entrega de premios de la música aragonesa. Una cita indispensable, motivo de reunión familiar y festiva del mundo de la música que nos incluye a todos: sector musical y público.
Como cada año, cubrí la gala y ya se puede ver mi reportaje completo que incluye los momentos previos, la gala misma y alguna imagen de los instantes posteriores. Podéis ver las fotografías en www.premiosdelamusicaragonesa.com
Espero que las disfrutéis.
sábado, 5 de febrero de 2011
De Costa a Costa.
No soy muy partidario de celebrar las defunciones, y más tratándose de gente decisiva y vital para el devenir de la historia. Es más lógico y hasta jovial, celebrar por todo lo alto que esa persona vino al mundo, y no que lo abandonó. No obstante este año hay un centenario de especial interés, dado los tiempos en que vivimos.
El 8 de febrero de 1911 fallecía en Graus, Huesca, Joaquín Costa, uno de los grandes pensadores que ha tenido Aragón nunca. La cantidad de publicaciones y evocaciones este año, será feraz. No sé si es sintomático que nos acordemos de él, en vista de la inoperatividad política de la que adolece nuestro país desde hace tiempo. Pero desde luego es un buen momento para acercarse a la vida y obra de esta cabeza pensante de España.
Dada la proximidad del evento os recomiendo el congreso nacional “Joaquín Costa y la Modernización de España”. Al margen de las ponencias que se sucederán en la Residencia de Estudiantes de Madrid (lugar de celebración), me ha parecido interesante que todas las jornadas incluyen una mesa redonda en la que participan todos los ponentes del día. Desde política hasta sociología, pasando por agricultura y ciencia. Me da la sensación, de que el congreso intenta conectar el pensamiento finisecular español del siglo XIX con el de ahora. O dicho de otra manera, de una crisis a otra. Quizás intenta ver si las ideas de Costa son de nuevo aplicables. Sería irónico que el mejor de nuestros políticos aragoneses llevase muerto cien años. Pero qué duda cabe de que fue un hombre de principios que demostró una vez más, como pasa ahora, que la política española es una ciénaga en la que es difícil llevar a cabo acciones ecuánimes y correctas.
Os dejo el web del centenario donde podréis conocer la vida de este hombre y lo que bullía en su cabeza. Como dicho sitio es un poco exiguo podéis echar un vistazo a la Fundación Joaquín Costa también.
Y de paso, barriendo para casa, ir a visitarlo al cementerio de Torrero en Zaragoza; in situ o desde el sitio oficial. Poner flores a un muerto a veces es más lógico que regar las de los vivos.
http://www.centenariocosta.es
http://www.iea.es/000_estructura/index.php?id=25
http://www.cementerio-zaragoza.com
